LA APLANADORA QUE SUEÑA CON EL AIRE ESTACIONADO
El paisaje desolado, silencioso y vacío que muestra Wladymir Bernechea inevitablemente nos lleva a una especie de melancolía, como si algo de ella nos hubiese pertenecido alguna vez o quizás el vacío posterior a una ideología que, plasmadas en pinturas, se contextualizan en escenarios de la URSS. Las obras aquí presentes, nos muestran arquitecturas emplazadas en desiertos que, en su geométrica forma, nos acerca a la idea de modernidad implantada en la Unión Soviética como un imaginario predominante. Si vemos las construcciones Soviéticas, sin dudas nos adentramos en una visualidad llena de idea de futuro, con edificaciones que están al limite de una narración de ciencia ficción, idea que podría no estar errada. El proyecto arquitectónico de la URSS planteaba un futuro distinto a todo lo conocido por occidente, un futuro qué desde su forma más básica, como los lugares habitables, planteaban el deseo político de crear una utopía posible dentro de los países dentro de esta Unión. Sin embargo, esta muestra expone la soledad ante este ideal a partir de escenarios vacíos e inhabitados, volviéndose así, como las ruinas de un ideológico plan político. Y como decía Karl Marx, «Todo lo sólido se desvanece en el aire».
Wladymir Bernechea
Expuesto en: Casa de la Cultura de Rancagua, Chile.
















