Texto Curatorial

Exposición Individual “Desde donde mirar el Cielo” Galería Bech

 

“Hemos perdido el arte de introducirnos en el cuadro, de reconocernos como participantes y protagonistas del arte y el pensamiento de nuestro tiempo”

Esta cita extraída del libro “Todo lo sólido se desvanece en el aire” de  Marshall Berman se inscribe como una resistencia ante el rol pasivo  que el espectador ha tomado frente a la obra de arte moderno. Berman plantea que el espectador tiene el deber de ser un ente activo ante la producción artística, no sólo como observador sino también como un crítico de su tiempo. A su vez la obra debe permitir ese acercamiento, creando puentes de comunicación que abran nuevos campos de interpretación y reflexión.

“Desde dónde mirar al cielo” se inscribe dentro de esta idea, cada serie de pinturas se enmarca dentro de patrones comunes: la economía de recursos y la monocromía, ambas concebidas como  un espacio de constante experimentación tanto en sus soportes como conceptos. Wladymir Bernechea decide ampliar la dimensión de sus pinturas y jugar con su disposición dentro del espacio exhibitivo. En esta oportunidad el artista comienza a producir obras de mayor tamaño para sumarlas a su producción a baja escala,  apostando  por nuevos formatos que dialoguen entre sí y a su vez problematicen el rol de la obra en el espacio y el tiempo.

Bernechea decide salir y mirar afuera haciendo hincapié en la representación del paisaje como nueva motivación de trabajo, el formato se amplía para jugar con la mancha y el horizonte, pues ahora  ambos son protagonistas de la obra, un cielo ominoso que abarca gran parte de la obra y se manifiesta como un síntoma del artista por introducirnos a un espacio fuera de lo cercano, a través del constante ir y venir de los movimientos cromáticos del día y la noche.

La utilización de elementos arquitectónicos en la obra pretende establecer una cercanía con el espectador. En ella se visualizan objetos de la cotidianidad, sin embargo la forma en la cual está construido este espacio se enmarca fuera de cualquier tipo de descripción que refiera a lo común. Bernechea crea una nueva atmósfera a partir de la simplicidad de la forma para pensar lo ominoso como una estrategia conceptual que invita al espectador a una reflexión más allá de la mera contemplación, viendo  la obra como un medio para pensar la cotidianidad de nuestro tiempo.

 

Berman, Marshall. Todo lo sólido se desvanece en el aire. La experiencia de la modernidad. Ediciones siglo XXI. México. 2006.  p 11

 

Camila Caris

Santiago de Chile, 2012